La nutrición dinámica de cultivos se adapta a las necesidades y exigencias de la planta en cada etapa fenológica y climática
Ante las variables climáticas que hoy en día se presentan, muchos cultivos sufren una disrupción productiva que incide en la cantidad en peso o la calidad de sus frutos, incluso comprometiendo la producción de siguientes ciclos. Ahora más que nunca se hace necesaria una nutrición dinámica de cultivos que se adapte a las exigencias de la planta en cada momento climático.
Esto es debido principalmente a que la planta ante un efecto de estrés abiótico o biótico, señaliza a la planta a dar prioridad a procesos fisiológicos que favorezcan la perpetuidad de la misma, antes que la productividad. Este proceso por ende, desvía un alto consumo energético, que en principio, sería destinado para efectos productivos.
De lo anteriormente mencionado se deriva el impacto e importancia en la rentabilidad del cultivo. Los cambios drásticos de temperatura, variables climáticas atípicas o riegos insuficientes por déficit hídrico, entre otros, nos orilla a ser más eficientes en el uso del agua, así como en conocer las necesidades nutrimentales que favorezcan al cultivo a superar estos procesos de estrés, con un balance adecuado por cada etapa nutricional.
No podemos tener una nutrición estática ante una situación climática tan cambiante, es por ello, que la nutrición tiene que ser dinámica y adaptable a las necesidades y exigencias de cada etapa fenológica y climática.
Seguimiento nutricional de cultivos
Para obtener mejores rendimientos en el siguiente ciclo y la preparación de un nuevo ciclo productivo es necesario tener en cuenta las condiciones climáticas atípicas de estos tiempos.
La medición preventiva con analítica de suelos, para realizar un plan nutricional base, así como la medición de reservas, solución suelo y tejido vegetal, son fundamentales para poder tomar decisiones críticas en los estados fenológicos claves del cultivo. Aunado a esto la constante climática juega un rol importante en el correcto balance nutricional para afrontar las condiciones climáticas adversas.
Es por ello que AGQ Labs ha desarrollado, una estrategia para comprender y entender mejor dicha dinámica. El seguimiento nutricional de cultivos ofrece una serie de beneficios, como son:
- Detección de elementos fitotóxicos o desbalances nutricionales
- Data e información que favorece la elección de la fuente adecuada de fertilizante para su cultivo
- Correcciones preventivas antes de un daño irreversible en la rentabilidad del cultivo
- Optimizar el uso de fertilizantes y elegir los momentos adecuados para su aplicación
Por lo anterior, realizar el seguimiento nutricional para aplicar una nutrición dinámica de cultivos, es la solución óptima ante condiciones climáticas atípicas.





