Calidad del agua potable bajo presión: desafíos en salud pública e infraestructura
En Jalisco, la calidad del agua potable se ha convertido en un tema de creciente preocupación social. Aunque el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) asegura que el agua cumple con la norma oficial NOM-127-SSA1-2021 en sus plantas potabilizadoras, la ciudadanía denuncia problemas persistentes en la distribución y acceso al recurso.
Exigencias al SIAPA en el control de calidad del agua potable
El 2 de abril de 2025, el Congreso de Jalisco recibió una propuesta del diputado José Guadalupe Buenrostro para reformar la Ley del Agua estatal. Esta iniciativa busca garantizar el suministro por medio de pipas en situaciones críticas y establecer el acceso al agua potable como un derecho humano.
En mayo, legisladores exigieron al SIAPA un informe técnico sobre la presencia de contaminantes como microcistinas, trihalometanos y algas tóxicas. Estas solicitudes responden a múltiples quejas ciudadanas sobre cortes del servicio y la mala calidad del líquido en diversas zonas metropolitanas.
De las plantas al grifo: una cadena con fallas
El SIAPA sostiene que sus plantas de potabilización cumplen con los estándares físicos, químicos y microbiológicos exigidos. No obstante, usuarios de colonias como Lomas del Paraíso, Oblatos, La Estancia y Villa San Juan reportan que el agua llega a sus hogares con turbidez, coloración amarilla o marrón, y olor desagradable.
Estos problemas se deben, en gran parte, al deterioro de la red hidráulica: tuberías viejas, fugas constantes y baja presión que favorecen la contaminación durante la distribución.
Percepción pública y cifras preocupantes
De acuerdo con datos del INEGI, al cierre de 2024 el 98.6 % de los hogares jaliscienses contaban con conexión a la red de agua. Sin embargo, según la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG), entre 2019 y 2023 la satisfacción con la calidad del agua potable cayó del 62.6 % al 40.7 %.
Aunque hubo un leve repunte en la percepción de potabilidad, la falta de confianza sigue siendo un problema grave que afecta tanto a la salud como la calidad de vida de los habitantes.
Opiniones de expertos y diagnósticos institucionales
El periodista Agustín del Castillo señala que la crisis hídrica no solo se debe a la infraestructura, sino también a la falta de inversión y decisiones operativas cuestionables. Incluso denuncia el suministro intencional de agua no tratada para reducir costos operativos.
Por su parte, el SIAPA argumenta que gran parte de los problemas provienen del mal estado de las instalaciones domiciliarias y recomienda limpieza periódica de tinacos y uso de cloro como medida paliativa.
Propuestas de solución y corresponsabilidad
El Plan Estatal de Desarrollo de Jalisco contempla inversiones para renovar redes, fortalecer el mantenimiento preventivo y mejorar la cobertura, alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU.
Organizaciones civiles y expertos sugieren medidas inmediatas como:
- Instalación de filtros domésticos de sedimento y carbón activado.
- Limpieza de tinacos cada seis meses.
- Aplicación de cloro residual mediante tabletas seguras.
- Campañas de educación sobre mantenimiento en el hogar.
Cerrar la brecha entre norma y realidad
Si bien el cumplimiento de la norma NOM-127 es un avance, el reto de fondo es garantizar que el agua llegue limpia y segura al consumidor final. Para lograr una mejora sostenida en la calidad del agua potable en Jalisco, es urgente:
- Modernizar y mantener la red de distribución.
- Implementar monitoreos independientes y transparentes.
- Fortalecer la cultura ciudadana del agua como bien común.
En este contexto, laboratorios especializados como AGQ Labs juegan un papel clave al ofrecer análisis acreditados y servicios de monitoreo ambiental que permiten evaluar de forma precisa la calidad del agua en cada etapa del proceso, generando información técnica confiable para la toma de decisiones públicas y privadas.





