La nutrición de los cultivos agrícolas tiene que ser dinámica y adaptable a las necesidades y exigencias de cada etapa fenológica y climática
Se aproxima el ciclo productivo en varios cultivos agrícolas como berries y la preparación de un nuevo ciclo en otros cultivos como hortalizas, nogal, granos y aguacate, entre otros. ¿Conoces que factores tomar en cuenta para obtener mejores rendimientos en el siguiente ciclo teniendo en cuenta las condiciones climáticas atípicas de tiempos actuales?
La implementación de medición preventiva aplicando métodos de analítica de suelos, es fundamental para realizar un plan nutricional base, así como la medición de reservas, de la solución suelo y del tejido vegetal. Éstos son esenciales para poder tomar decisiones críticas en estados fenológicos claves en los cultivos agrícolas. A esto sumar la constante climática que juega un papel muy importante en el correcto balance nutricional, para sobre llevar condiciones climáticas adversas. Es por ello que AGQ Labs ha desarrollado el seguimiento nutricional de cultivos, una estrategia para comprender y entender la dinámica.
Beneficios del seguimiento nutricional
- Detección de elementos fitotóxicos o desbalances nutricionales.
- Data que favorece a elegir la fuente adecuada e ideal de fertilizante para su cultivo.
- Correcciones preventivas antes de un irreversible daño en la rentabilidad del cultivo.
- Optimo uso de fertilizantes, así como elegir momentos adecuados para su aplicación.
Importancia del seguimiento nutricional ante condiciones climáticas adversas
Clima en constante cambio y nutrición dinámica
Ante las variables climáticas que hoy en día se presentan, muchos cultivos sufren una disrupción productiva, que incide en la cantidad en peso, o la calidad de sus frutos, incluso comprometiendo la producción de siguientes ciclos como reservas. Originado principalmente a la exposición de la planta ante un efecto de estrés abiótico o biótico, señaliza a la planta a dar prioridad a procesos fisiológicos que favorezcan la perpetuidad de la planta, antes que la productividad de este. Por lo tanto, el proceso en consecuencia desvía un alto consumo energético, que, en principio, serían destinados para efectos productivos.
Es por ello el impacto e importancia en la rentabilidad del cultivo. Los cambios drásticos de temperatura o variables climáticas atípicas, riegos insuficientes por déficit hídrico entre otros, nos orilla a ser más eficientes en el uso del recurso hídrico, así como en conocer las necesidades nutrimentales que favorezcan al cultivo a superar estos procesos de estrés, con un balance adecuado por cada etapa nutricional.
Conozca más sobre nuestro servicio de seguimiento nutricional de cultivos agrícolas, la nutrición no puede ser estática ante una situación climática tan cambiante, tiene que ser dinámica y adaptable a las necesidades y exigencias de cada etapa fenológica y climática.





